
Nuestra filosofía sobre lo que debe ser un eficaz
adiestrador de perros comenzó a gestarse hace más de 30 años y ha continuado hasta el día de hoy. Treinta años después, nos sigue entusiasmando aprender nuevas técnicas de formación tanto como al principio. Este viaje comenzó por la pasión que sentíamos por los perros y con el tiempo se convirtió en nuestra profesión.
No hay una fórmula mágica para ser un buen
adiestrador de perros. Un buen adiestrador de perros simplemente utiliza el sentido común, y lo conjuga con la experiencia adquirida tras años observando las dinámicas del comportamiento canino. Cualquier entrenador sabe que hay muchas teorías sobre como entrenar a un perro. Nosotros creemos que la mejor es seguir las reglas de la naturaleza, las mismas normas y limitaciones que hay condicionado su comportamiento durante los últimos 100,000 años.
No es indispensable comenzar el
adiestramiento cuando el perro es muy joven, pero es recomendable que no sea mucho más tarde de las doce semanas de edad. Cuanto mayor es la edad, mayor el peso y la madurez, y mayor la experiencia que necesitará el adiestrador para solucionar el problema. Empezando el adiestramiento en una edad temprana se evitan muchos de los problemas. La mejor manera de evitar un comportamiento destructivo es contar con un experimentado adiestrador de perros cuando el perro aún es joven.
En los 30 años que llevamos adiestrado perros, hemos comprobado que más del 50% de nuestros clientes habían pasado por otro adiestrador de perros antes de dar con nosotros, y que se sintieron frustrados y confundidos por los consejos contradictorios que recibían. A menudo es difícil creer que su perro pueda cambiar con el entrenamiento. La experiencia dice que casi siempre se puede, y nuestra responsabilidad como empresa es demostrar que sí hay esperanza para los perros y sus familias. Es por ello que ofrecemos a nuestros clientes una primera evaluación gratuita, para que pueda comprobar sin desembolso alguno qué soluciones tiene su caso en particular.
Un buen adiestrador de perros no debe de alzar la voz cuando el perro realiza una mala conducta. La actitud de un buen adiestrador de perros siempre es positiva y va destinada a potenciar la relación de confianza con el perro. Si un perro no confía en su adiestrador, nunca será fiable para sus dueños, ni si quiera con correa.
Nuestra empresa informará a los dueños de los obstáculos y problemas que se van a encontrar en el adiestramiento de su perro en las diferentes etapas del proceso. Durante el entrenamiento los dueños deben practicar con sus perros al menos 20 minutos al día. El adiestrador prepara los ejercicios más adecuados para que los dueños puedan lograr los objetivos. Es importante asumir que es responsabilidad del adiestrador entrenar al perro, y responsabilidad del propietario practicar y repetir los ejercicios para asentar lo aprendido.