5. Haga viajes frecuentes y cortos con su perro
Si las únicas ocasiones en que su perro sube al coche son para ir a sitios ‘desagradables’ como la consulta del veterinario o la residencia canina (¡estos lugares también pueden ser “agradables” desde el punto de vista de la mascota!), el viajar en coche puede convertirse en un acontecimiento muy temido y lleno de estrés. Un viaje corto en coche al parque o a la consulta del veterinario, estimulando mucho al perro y quizá premiándole después, ayudará mucho en hacer que el perro esté más cómodo a la hora de ir en coche. Usar collar o correa y un transportín también hará que se sienta más seguro. Para perros miedosos, el estar en el coche aunque éste no esté en marcha unas cuantas veces, le ayudará a darse cuenta de que el coche es un lugar seguro, y le dará confianza a la hora de su primer viaje de verdad.
6. Practique quitando el cuenco durante las horas de comida
No hace falta que esto se repita a menudo y sólo se hace durante unos cuantos segundos. Observando la manera en que el perro reacciona, se puede aprender mucho sobre su temperamento. Los perros no deberían gruñir ni intentar morder si se les quita la comida. Esta técnica establece quién es el “jefe” (el humano) y puede eliminar la agresión relacionada con la comida y la imprevisibilidad en el futuro. Alternativamente, déle a su perro comidas más pequeñas más a menudo. Si esto supone un problema para su perro, consulte a su veterinario o adiestrador para resolverlo de forma adecuada.
7. Haga “exámenes” de ensayo con su perro
¡Acostumbre su perro a que le miren! Inspeccione los ojos, los oídos, las patas, la boca, la barriga etc., para ayudar a su perro a sentirse cómodo y a aceptar las varias palpaciones y posiciones. Esto ayudará en futuras visitas a la consulta del veterinario y puede servir de adiestramiento imprescindible para situaciones de emergencia. También le servirá a la hora del cepillado, cuando se le corta las uñas y cuando se le limpien los dientes.
8. Acostumbre tu perro al collar y la correa con supervisión
Ponerle a su perro ese collar nuevo tan elegante o esa flamante correa, puede ser para él una experiencia frustrante y estresante. No obligue a la fuerza a su perro a aceptar cosas nuevas como esta de inmediato. Deje que explore y se sienta cómodo con estas cosas antes de obligarle a trabajar con ellas como será necesario más adelante (sacarle de paseo, etc.)
Si socializa y adiestra a su perro, ir al veterinario será más seguro y agradable para su perro, el veterinario, usted y todos los demás en la sala de espera. Hable con su veterinario y pregúntele si se puede visitar su consulta únicamente con el propósito del adiestramiento y socialización. Todos estos esfuerzos valen la pena para evitar que su perro no pueda ir al veterinario a causa de su mal comportamiento.